sábado, 1 de septiembre de 2018

Arlequín.



Miro mis manos con una persistente incertidumbre
¿y si fuese un hombre sin garra?

Yo no me puedo defender
con la jovialidad de un sibilino
depredador latente,
vivo en el reino de esa torpeza plausible
si, la de la heroica complicidad
que se refugia en las llanuras del alma.
mi gancho son las altruistas palabras
y mis ojos tristes y profundos
están cansados de derrotas,
aprendiz de bohemio,
solo conseguí ser ese idiota
que puede amar—te de una forma loca,
quiero ser intrépido y osado en la ebullición de la sorpresa
donde por arte de birlibirloque
hago de las realidades
jardines de sueños magistrales,
y aún así.
me pregunto
¿Si soy un exponente en extinción capaz de elevarse
a la potencia de los sentidos
con un exponente explícito que todos
quisieran alcanzar?

Miro mis manos y no veo mis garras.
quizás no debería cortarme más las uñas.
Comparte.

jueves, 30 de agosto de 2018

Ajeno.



Ajeno viaje a la deriva
de un matiz desaturado
que quería sacarme de palabras,
volcadas en un tren sin fin,
que se aleja,
se aleja,
como ese sueño
que llevaba tu nombre en mis labios.

Poeta de una tierra árida,
en el agudo paréntesis
de esta idiosincrasia
que culmina tácito
y casi moribundo
en una jauría de palabras.

Indómito pensamiento, casi
Inaudito,
presagio fértil entre las manos
que a puños cerrados
aprieta la nada,
esa que tu me expandes y aun más
me hiere.
Comparte.