8 de octubre de 2025

 




Y qué más da
ceder, doblegar,
si la ceguera
sigue en el mismo meridiano.

Aristas de impotencia
ya no las puedo controlar
callado, las dejo seguir
ofreciéndoles el silencio
en una ofrenda de cobardía
o quizás… gentil huida,
las arterias envenenadas
de liturgias adormecidas
que descansan
en la derrota del corazón
y sin alivio
me alejan en diagonales de odio
hacia la luna de la soledad.

Hostil lazo de palabras
que juegan a la sombra
de ningún mundo,
no quiero cárceles
que me den la gloria
ni astillas de humillación
en mi memoria,
yo solo quiero alas
que crezcan en tu espalda
y alivien el corazón.

Vuela, vuela
en la brisa que te lleva
a las ramas de tu razón
yo te doy libertad
y me quedo
en mi ilusión.

Será incierto
mirar desde este mi balcón,
mas ya no puedo
seguir expoliando
el camino por el que vas avanzando
entre tus pompas de jabón.

Luciérnagas de amor
se extinguen en este meridiano
en el que mi mano
ya no siente tu mano,
los segundos
son eternidades
que se mezclan
con instantáneas
de soledad,
las treguas se disipan
antes de avistar el horizonte
y las palabras,
lanceras salvajes
hieren el corazón.


 

28 de septiembre de 2025

Me tengo a mi mismo.




 


La melancolía es un vestido 

de piel gris a mi medida,

bien tejido,

con el que mi espíritu presume

de su sería sombra.

 

No es agradable ver la aguja del lamento

zurcir el desgarro que cruza mi carne,

con punzadas de tristeza 

sin saber ser

la tapia o el muro que pare 

el grito que promete el acero 

acogiendo su eco sin voz,

en el atril de mi delirio.

 

El recuerdo no tiene todavía brillo 

viene y me desgasta

como ese cristal opaco

bajo el sol de las horas

que deslumbran sin cesar

esperando la mancha exacta 

que la lengua busca

en el eco de una voz

que repta hacia mí.

 

Trato de asirlo solo 

con el reverso de la mano, 

y siento la cicatriz

abrirse en el alma 

para sangrar toda la burla

ante la certera realidad.

 

Es una forma fiel, 

pidiéndome oscuridad,

tratando de habitar

los espesos grises 

que se anudan clandestinos en mí pensar.

 

Pero estoy aquí, 

deslumbrando como esa estrella 

en el firmamento de la dulzura,

pequeña, brillando demasiado

entre la soledad, 

cuál zumbido pétreo

de una lámpara que no se apaga,

cuál abeja clavada 

al mapa de mi pecho.

 

Me tengo a mi mismo, 

me recuerdo en el espejo

de la melancolía que me viste 

sabiendo que la ternura 

es ese horizonte prioritario

que sin demora

aún cabe en mí.



Suena: Mark Knopfler _Borthers In Arms. 







Imagen: Agapxisart.

14 de septiembre de 2025

Sigo Volando












Como noche en tus brazos
adoro el imperio,
sacrificio ciego,
desatados lazos.

Desnudo de distancia
ungido de nostalgia,
ave blanca
que pasea en su barca,
mar que persigue un horizonte,
ensueños que se lleva el agua
y tras la arena…
líneas de ausencia tallada.

Devenían Dioses pronunciando
los versos que se iban ensamblando,
entre los ojos cerrados
sudores febriles derramados,
la piel se elevaba
en infinito escalofrió,
mientras temblaba,
deshojaba, lágrimas de roció.

Estela salina de llanto
intimidad que se va desangrando,
en un guiño abstracto
en el que yo si remedio...
sigo volando.





Suena Mara Barros- mesale del corazón.





1 de septiembre de 2025

Santifico.

 




Expandiría mis aguas
hacia la luz de tus fronteras,
amo la hora que me trae tu desnudez
y el momento exacto
escrito en la luna
que intuye la quimera de tu latir.

Andaría tus laberintos
en el momento en que te curves
como musa en la promesa
que te ofrecen mis manos
para dejar que la luz
me guíe al incendio de tu cuerpo
para ser inercia
y tentáculo audaz 
recorriendo tus vertientes.


             "Santifico el pacto en la esencia vibrante

                                            que el amor propicia."


Suena: McEnroe - La Electrida







Image :Reka Nyari

25 de mayo de 2025

Calentura.

 


Fue un instante sin predicado
al sur del bulevar de los instintos,
nos cruzamos en el último peldaño
de la torpe gravedad
y como dos sumisos veleros
nos dejamos empujar
por el aire del incierto azar.
Tú querías la prioridad
de todos los instantes,
hacerte con el monopolio
de los deseos
y subastarlos en los mercados
de mi tiempo,
con el ímpetu de las flores
perfumado los estamentos
dibujabas efectos reales
en aquel nuestro firmamento,
yo Poseidón de los mares
contenía los excesos imperfectos
distrayendo los impulsos
de nuestras sangres
y en los orígenes del cuento
masticaba cada momento.

Tú perfilabas los contornos
entre diluvios de ansiedad
tratando de alcanzar
los tributos de la mismísima deidad,
yo comulgaba los elixires
en las pozas de tu paraíso carnal
con la gloria postrada
en la placidez terrenal.

Fuimos creyendo en lo verdadero,
en los epígrafes
de nuestro sendero,
como dos aves nómadas en su vuelo
alcanzamos los hitos del cielo,
hicimos de nuestros cuerpos
pasión en un edén al ras del suelo
y fundimos nuestras estirpes
alcanzando gemidos de consuelo.
Tú y yo en esta calentura




Suena: Natalia Lafourcade - Soy Lo Prohibido









Imagen de compañia: Jeremy Mann

18 de mayo de 2025

Oculto reflejo.

 


Yo enhebraria lápices de ébano 

entre sílabas ocultas 

sin temor a que vieses mi reflejo 

en los treinta días 

de un mes corto.

 

Y ajeno al reflejo

me prestaría a sentirme deshabitado,

tal vez 

conseguiría desmembrar 

eso que aprieta con su sigilo

y me involucra en desconsideración

reinventando las dotes de mi voluntad.

 

No sé cuando vas a entender

que el origen está en lo que importa

en la verdad del momento

y que trascender nunca 

será mi patria.



Suena. Café Quijano Robarle tiempo al tiempo.





Imagen de compañía: Albert Watson.

13 de mayo de 2025

Al salir de casa.(Cuento de una fuga)

Aquí dejo mi participación al que propone nuestra amiga y Poeta Ginebra en Serendipia  En el nos propone:

Desarrollar esas fugas, ya sean personales y reales, o novelescas. Para ello, habrá que elegir una o varias de las pinturas de Lisa Lach-Nielsen, e inspirarnos en cada uno de los temas que sugieren los títulos, introduciéndolos, asimismo, en nuestro texto o poema.










JUSTO ANTES DE QUE CAIGAN las primeras hojas,

de un otoño que se deja desvanecer

ella se asomó al borde de su propia soledad.

 

Había pasado años DETRÁS DE LA CORTINA,

espiando las vidas ajenas,

haciendo puzles de realidad

callando su propio nombre.

 

La EXTENSIÓN INTERNA de su mundo

no cabía en las paredes de su cuarto,

donde un territorio vasto, lleno de espejos rotos,

le servía cada reflejo de su anhelo

invitándola a soñar en una historia incompleta.

 

VEN A NAVEGAR EN MI MAR,

le ofreció una voz desde las grietas

de un techo imaginario

en el que un mar sin calma

mostraba el sentir de su tormenta.

 

Pero su mar era oscuro, sin orillas,

y le hacían sentirse DUDOSA,

o más bien una SOÑADORA con pies sujetos,

mirando en la superficie

esperando ver su rostro,

en el que solo encontraba tenues remolinos

de su sutil soledad.

 

SALIR DE CASA fue su primer acto de valentía,

pero también de pérdida de su resistencia,

atrás quedaban los altares cotidianos,

los intervalos de su causa custodiada

y las memorias desequilibradas sin resolver,

enterradas a medias como arboles

sin esperanza por crecer.

 

NO ESTABA PREPARADA PARA ESO,

musito al viento frío,

cuando la calle se abrió

como una herida llena de posibilidades

bullendo entre los matices de un amanecer.

 

Los RECUERDOS la acosaban en cada esquina,

acordes de humanidad la protegían

con la risa de la niña que fue,

la lágrima de una madre lejana,

y el eco de una canción olvidada

acompañaban el instante de su sacrificio.

 

Y, sin embargo,

algo en su pecho se repetía sin cesar:

UN DÍA LAS COSAS MEJORARÁN,

y encontraré el imperativo

que se lleve el vértigo de mi corazón.

 

Pero las noches venían

con pesadas blondas de desamparo,

y CUANDO LAS COSAS COMIENZAN A DESMORONARSE,

las rosas en la ventana se marchitaron sin despedida,

los muros crujieron con voces invisibles otra vez

y ella, sola, esperó la CAÍDA DE LA TARDE

como quien espera el fin de un principio

en un insoportable silencio terrenal.

 

Fue entonces cuando las luciérnagas

las sacaron de ese crepúsculo entre ruinas,

y brotó un NUEVO CRECIMIENTO

como una semilla pequeña

en las tinieblas de la tierra seca,

ofreciendo una promesa apenas visible

pero que comprendía y le hacían florecer.

 

Porque LA CHICA CON EL GRAN CORAZÓN

no sabe rendirse,

aunque el mundo le pese,

aunque los días sean un campo sacrificado

de sombras imperfectas

que no sabía alcanzar.

 

ME HICE UNAS ALAS,

dijo de mañana,

y nadie supo que las construyó con cicatrices,

con fragmentos de sueños rotos,

con cada locura

con que su mente la quiso derribar.

 

Los ÚLTIMOS INVITADOS de su fiesta interior

eran las dudas, las heridas,

pero también los destellos de belleza

que nadie más veía

y que ella poco a poco

aprendía a multiplicar.

 

Bailo junto a su soledad bajo las estrellas,

en un ritual secreto,

como un aquelarre por lo que fue

y por lo que sabría que vendría

forjándose en una entrega de intimidad.

 

Ella comprendió,

en la lenta maduración del alma,

que CUANDO NO PUEDES CONSEGUIR LO QUE QUIERES,

la vida te enseña otros anhelos,

más íntimos,

más ciertos.

 

Así encontró DESCUBRIMIENTOS SECRETOS

ocultos en las grietas de sus costillas,

que ahora eran permeables al corazón

y los guardo detrás de la luz de las luciérnagas,

en las sombras de los agujeros de su historia.

 

Se descubrió EN FLOR,

no como una exhibición,

si no como una rebelión silenciosa,

una belleza que no pide permiso.

 

Las RAÍCES la llamaban,

desde lo profundo,

ahora si tenía su alimento,  

el de las voces de las mujeres que antes que ella,

amaron el presagio de su intuición,

desde las niñas que andaban aún esperan ser vistas

y ella sabía, estaba segura de que lo serian.

 

Y decidió LIBERAR

las cadenas invisibles,

las palabras no dichas,

los miedos heredados

y cada uno de sus impulsos nervados.

 

ALGÚN DÍA,

dijo mirando al cielo mas profundo,

“cruzaré este desierto,

y habrá un OASIS al otro lado”.

 

Pero sabía,

en su carne y en su espíritu,

que el oasis no era un lugar,

sino el acto de caminar,

el coraje de seguir,

el baile de su propia sombra.

Así siguió,

ligera pero cargada de memorias,

herida pero entera,

cansada pero despierta,

abrazando cada falla como parte de sí,

cargando su corazón grande

como una lámpara encendida

en mitad de la noche

la noche que le llevaba a su vida.

 

Textos de otros participantes. Aquí


Suena:


Kaz Hawkins - Because You Love Me