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8 de octubre de 2025

 




Y qué más da
ceder, doblegar,
si la ceguera
sigue en el mismo meridiano.

Aristas de impotencia
ya no las puedo controlar
callado, las dejo seguir
ofreciéndoles el silencio
en una ofrenda de cobardía
o quizás… gentil huida,
las arterias envenenadas
de liturgias adormecidas
que descansan
en la derrota del corazón
y sin alivio
me alejan en diagonales de odio
hacia la luna de la soledad.

Hostil lazo de palabras
que juegan a la sombra
de ningún mundo,
no quiero cárceles
que me den la gloria
ni astillas de humillación
en mi memoria,
yo solo quiero alas
que crezcan en tu espalda
y alivien el corazón.

Vuela, vuela
en la brisa que te lleva
a las ramas de tu razón
yo te doy libertad
y me quedo
en mi ilusión.

Será incierto
mirar desde este mi balcón,
mas ya no puedo
seguir expoliando
el camino por el que vas avanzando
entre tus pompas de jabón.

Luciérnagas de amor
se extinguen en este meridiano
en el que mi mano
ya no siente tu mano,
los segundos
son eternidades
que se mezclan
con instantáneas
de soledad,
las treguas se disipan
antes de avistar el horizonte
y las palabras,
lanceras salvajes
hieren el corazón.


 

11 de mayo de 2025

Todos los días nos pertenecen

 






Todos los días nos pertenecen 
aunque no seamos conscientes
de que el amor también
nos puede distanciar. 

Si supieras caminar
sobre la raya de tiza
de aquel corazón
que dibujaste 
sobre el negro asfalto
y en tus pasos perseguir 
los temblores de la carne,
si aún en la embolia
dolorosa de este desierto
pudiéramos abolir el grito
y mostrar al mundo
la luna perdida de nuestro atardecer, 
si sobre la soledad compartida
pudiéramos construir palabras
vestidas de armonía 
para mestizar
espasmos de sol
y
enseñarnos nuestras manos
tan limpias
como promesas de amor
volando a la eternidad.

Si salváramos
todo lo que pudimos 
encerrar en aquel cajón 
que a fuego lento se quemó
entre tú y yo…

Permitir no es invadir,
mi transparencia te invoca, 
sé que la sangre estancada
nunca fecunda el latido
y de nuestras ramas
se desprenden las hojas
que oxigenan la distancia. 

Solo intento sobrevivir
en nuestro mañana.





Suena:

Etta Mae Hartwell – The Men in the Red Hat 










Imagen compañias: Grabiel Moreno.