Mostrando entradas con la etiqueta Poesía para ella. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía para ella. Mostrar todas las entradas

14 de septiembre de 2025

Sigo Volando












Como noche en tus brazos
adoro el imperio,
sacrificio ciego,
desatados lazos.

Desnudo de distancia
ungido de nostalgia,
ave blanca
que pasea en su barca,
mar que persigue un horizonte,
ensueños que se lleva el agua
y tras la arena…
líneas de ausencia tallada.

Devenían Dioses pronunciando
los versos que se iban ensamblando,
entre los ojos cerrados
sudores febriles derramados,
la piel se elevaba
en infinito escalofrió,
mientras temblaba,
deshojaba, lágrimas de roció.

Estela salina de llanto
intimidad que se va desangrando,
en un guiño abstracto
en el que yo si remedio...
sigo volando.





Suena Mara Barros- mesale del corazón.





1 de septiembre de 2025

Santifico.

 




Expandiría mis aguas
hacia la luz de tus fronteras,
amo la hora que me trae tu desnudez
y el momento exacto
escrito en la luna
que intuye la quimera de tu latir.

Andaría tus laberintos
en el momento en que te curves
como musa en la promesa
que te ofrecen mis manos
para dejar que la luz
me guíe al incendio de tu cuerpo
para ser inercia
y tentáculo audaz 
recorriendo tus vertientes.


             "Santifico el pacto en la esencia vibrante

                                            que el amor propicia."


Suena: McEnroe - La Electrida







Image :Reka Nyari

1 de mayo de 2025

Ciega impostura.




 La he visto amanecer como el rocío
en una mañana blanca, 
escondida tras su máscara
intentando fugarse de la vida,
emergiendo en su salvaje linaje
sobre un lecho de hojas marchitas,
que nunca le ayudo 
a aferrarse a la vida,
la he visto fugarse
a lomos de una nube blanca,
sobre las avenidas de un cielo
que construyo con sus propias manos,
mientras escribía unos versos
dejando un rastro de fervor
en la estampida de su sangre.
Creció sobre las fronteras de una razón
para inmortalizar el tiempo
y consumar su belleza
entre los ojos sin memoria
de los que solo quisieron
ver su fruto
en los olvidos de las noches sórdidas.
Todos pretendían adorarla
mientras desahuciaban su vida
o aspiraban a su encanto
entre gloriosas idolatrías
que ninguno quería
perpetuar en la lejanía
de un templo sin sagrario.
Fingir la esperanza que no llega,
la demencia solapada
en la fósil incertidumbre
de quien solo aspiraba
a evocar su noche
y despilfarrar sus tallos
por los rincones desnudos
con reflejos de confianzas,
sepultando la firmeza
de un corazón
atardecido de océanos por navegar.
Y así, en la inocencia,
supo ahuecar su oscurecer
helar sus brasas
de magma lacerado
por incondicional albedrío,
versar su vida 
desbordado su vacío,
arraigarse en los muros
de un silencio desbordado de espacios
escalar su comprensión 
y sostenerse con su tallo
sobre las cenizas
de aquella ciega impostura.


Suena: IZAL - La mujer de verde 






Imagen que acompaña: María Folger