jueves, 27 de abril de 2017

Rayo



Del propósito envenenado
presto a suplica del deleite
fundí mi aliento entrecortado
bajo el arco radial y sublime
de un rayo de luz aciago
que cruzo mi cuerpo varado
a siete centímetros separado
del vértice geodésico incrustado
en cada uno de los promontorios
de tus pechos ondulados.

He aquí un hombre inmovilizado
cual belleza de mujer deslumbrado,
Y te pregunte.
¿De qué profundo cielo vienes
y sobre que abismo tú me sostienes?
Yo no quiero respuestas pospuestas
tengo sed de explorar siluetas
y urgencias cargadas de intención
para pasearme por el jardín de tu tentación.

Mis ojos alcanzaron
tu solsticio de verano,
para llegar al cenit liviano
que descontrolo mi mano,
que fue directa al corazón,
a tu súbito corazón
de ser humano.

Cinco yemas encendidas
de sensaciones transmitidas,
una profunda corriente
de flujo permanente,
que dejaron a este hombre
sumido en la locura,
perdido en la compostura
de un susurro permanente,
por un te quiero contundente.



Imagen: -Moths- Marta Dahlig
Comparte.

sábado, 15 de abril de 2017

Quimeras



Quimeras torcidas,
clavan las gotas
su humedad en el diluvio.

Sentir en un glaciar de conceptos,
¡malditos y fríos te quieros!
caminar es tan difícil
que la vida se me escapa
sin poderme subir,
a ningún cielo,
no hay norte
en el oscuro sendero
por recorrer,
quizás haya que esperar
tarde o temprano
las semillas germinaran en algún lugar.

Mientras,
la certeza arde
delante de mi resistencia,
me comprueba,
me pone a puta prueba
y la vida
ja,ja,ja
siempre hay un arlequín a tu disposición.

Seguro que hay un punto
donde juntar las trayectorias
hacer trizas las paradojas
y dejar que triunfe la locura,
cerrar los parpados
dormir al borde del precipicio
y soñar…
abrir los tesoros
del cofre de los deseos,
sin carencias,
sostenerse
al amparo de la luz,
la que alivia
el abrazo perdido
de las quimeras que no llegan.





 Imagen:Ben Goossens
Comparte.

lunes, 10 de abril de 2017

Saltar.



A mí me dijeron
que podía hacerlo,
que solo tenía
que mirar al cielo,
no me dijeron
nada de cobardías escondidas,
ni temblores sin aliento,
tan solo saltar y seguir al viento
y míreme usted
que de pensarlo
miedo aún tengo.



Me dispuse a saltar

y equivocado
salte hacia dentro
y en vez de volar
me hundí en el firmamento.
Comparte.

domingo, 2 de abril de 2017

Meridiano.





Y qué más da
ceder, doblegar,
si la ceguera
sigue en el mismo meridiano.

Aristas de impotencia
ya no las puedo controlar
callado, las dejo seguir
ofreciéndoles el silencio
en una ofrenda de cobardía
o quizás… gentil huida,
las arterias envenenadas
de liturgias adormecidas
que descansan
en la derrota del corazón
y sin alivio
me alejan en diagonales de odio
hacia la luna de la soledad.

Hostil lazo de palabras
que juegan a la sombra
de ningún mundo,
no quiero cárceles
que me den la gloria
ni astillas de humillación
en mi memoria,
yo solo quiero alas
que crezcan en tu espalda
y alivien el corazón.

Vuela, vuela
en la brisa que te lleva
a las ramas de tu razón
yo te doy libertad
y me quedo
en mi ilusión.

Sera incierto
mirar desde este mi balcón,
mas ya no puedo
seguir expoliando
el camino por el que vas avanzando
entre tus pompas de jabón.

Luciérnagas de amor
se extinguen en este meridiano
en el que mi mano
ya no siente tu mano,
los segundos
son eternidades
que se mezclan
con instantáneas
de soledad,
las treguas se disipan
antes de avistar el horizonte
y las palabras,
lanceras salvajes
hieren el corazón.





 Imagen: Marina Lie 
Comparte.