jueves, 29 de diciembre de 2016

Feliz Año Nuevo.



Como dice la canción de Ana Torroja,

"Y en el reloj de antaño
como de año en año
cinco minutos más para la cuenta atrás.
hacemos el balance de lo bueno y malo
cinco minutos antes de la cuenta atrás.
Y aunque para las uvas hay algunos nuevos
a los que ya no están le echaremos de menos
y a ver si espabilamos los que estamos vivos
y en el año que viene nos reímos."


Hay quien nace para esperar… soy uno de ellos, vivo entre dudas y pensamientos, vivo aprendiendo, me lleno de los mundos abiertos que perfuman mi desierto, estoy siempre hambriento para devorarme de sentimientos, camino despacio, abriendo las puertas del pensamiento y sin embargo yo siempre sigo queriendo.

Quiero pintar un sombrero a la luna y dejarle versos traviesos, arder en deseos, gritar sin descanso, dormir despierto inventar nuevos sueños, sentir el peso de mis parpados cuando miren al cielo.

Quiero abrir mis brazos y recibir tu pecho, sentir tu abrazo y fundir tu hielo, hacer de los momentos difíciles, para ti, perfectos, brindar al sol y sentir tu concierto, ese que dejas cada día al sur de tu alma, que mimas en calma para liberarlo en un impulso de amor.

Quiero tantas cosas, necesito tantas cosas, pero aquí estoy esperando… recuerda, yo nací para ello.

Aquí sigo esperando, cada día desnudándome en el firmamento, firmando cada verso cada gota de mi aliento, murmurando palabras en el templo de mi sentimiento queriendo ser poesía, poeta todo el tiempo.






Solo hay una forma de esperar, dejar pasar el tiempo y seguirlo, abrir el cofre de los sueños y perseguirlos y aun sin alcanzarlos… escribirlos compartirlos y seguiré aquí esperando dejando todos mis sentidos en este mi cobijo, mi nido.




Dedicado a tod@s los que habéis pasado por este humilde blog en este año, a los que ya no están y se que me miran me sienten desde su lugar, a los que compartís vuestras miradas y sentires que yo siempre agradeceré desde lo mas profundo de mi alma.

Un abrazo a todos y Feliz Año 2017.


Seguiremos.
Comparte.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Así te siento.



Mantenerte entre los ojos
sostenida en el pensamiento
abusando de los silencios
consumando el desliz del tiempo.

Así te tengo.

En una tarde de lluvia,
buscando los milagros
allá entre los mismos infiernos
donde se esconde la melancolia.

Así te tengo.

Leyendo las estrellas
con los acentos prolongados
los espacios en quietud
y el corazón perturbado de solicitud.

Así te tengo

En el aroma delirante
de un buen café humeante,
en la luz eterna y brillante
que te recoge en este instante

Así te tengo.

En las olas de mis sienes,
en las burbujas de la esperanza,
en las palabras dónde vienes
empapando tu semblanza.

Así te tengo.

En el quiebro de un limite
que se rompe y se diluye
como un anhelo soñado
esperando ser alcanzado.

Así te tengo



Dejando los errantes desvelos, que agiles se inventan los besos, los que me das y no tengo, pronunciando tu nombre y brotando en tu seno, dulce delirio que redime este martirio que abierto de impotencias se sacia a las puertas de tu templo, donde madura mi ofrenda, a la entrega de tu cuerpo.
Devora la húmeda tarde un oasis escondido en el desierto, juega la tortura su partida con mi sufrimiento y tú, vuelas…
vuelas mientras comulgas con el viento…

Así te tengo, así te siento.

Como hilos distantes que no encuentro, clavados suspiros que esta tarde se alejan por momentos.



Comparte.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Te delata.




Te delata ese vicio que habita entre tus palabras
como emboscada directa del corazón
que despilfarra la muda pena
de renunciar a entregar el amor,
calmas tu pulso
amamantando la esperanza
de un ciego resurgir
en el que solo necesitas
alguien que camine junto a ti,
con esa infiel sabiduría
que renueve cada uno de tus días
bordando la frescura
en caricias de roja pasión.


Te delata la impaciencia
mezclada con el almizcle de los sueños
que se posa cada noche
como una solitaria e inalcanzable alondra
que consume su coraje
en el brillo de una luna
y te hace más bonita que ninguna.



Sería tan imperfecto construir un verso de luz que cegara tus ojos y robase tu aliento, dejarme brotar en el silencio de tu mente, con una espiral de caricias que vestidas de palabras te hagan sentir y estremecer entre el alma y la piel.

Comparte.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Entre paginas.



El tedio abandona los iris del ojo
cuando el junco de la fantasía
se hace versículo esópico
en la esbelta blancura de la hoja
donde rastrea la mente
los campos dúctiles
en que crece la imaginación.
La soga de palabra es un halo de ansiedad
que estira desgranando los racimos mensajeros
los cuales harán
que ya nada sea igual.
Comparte.

Creo.



Creo verdaderamente
que soy la nota discordante
de este firmamento incierto
donde suena vuestro concierto,
quizás sigo en el fondo
atestiguando quimeras
que descansan a la sombra
o debajo de la alfombra
donde solo se guarda
lo que sobra y no hace falta.

Dibujo la soledad útil y endulzada
de los que nunca aparentan nada
y ciñen la tentación del riesgo
entre palabras entusiasmadas,
vomito la ebriedad
de los anzuelos
que se lanzan entre derrames de consuelo
donde lloran los imperfectos verbos
ardiendo entre carros de fuego.

Me embelesan los mensajes volátiles
que se desvanecen en la lengua
camino de la tregua
que le cede alas de intención
y como lluvia de agua negra
que en la noche de los presagios
cantan sus adagios,
cae sobre mi mente
para disolverse lentamente
mientras deduzco su solución.

Sigo proscrito,
en la bruma del tiempo
perseguido por los juicios
a mi dicción de sentimientos,
quizás, sea el traidor
que delata los reflejo
que escondidos
en el puño de un latido
se agazapan
escondiendo sus sonidos
en el sombrero del adiós.

Mi credo es la discordia
para los que me guarden en su memoria
con anhelos de razón,
surco los mares de gloria

que tientan al corazón.
Comparte.