viernes, 25 de noviembre de 2016

Beso de Amaranta.



Oxígeno en mi garganta
flores nutriéndose de empeño
enrocan un beso de amaranta
que inesperado me transforma el ceño.


Tú no sabes amar,
al menos como yo lo hago,
invisible me rompo y me apago
haciéndome viento al caminar
fluyo en el lenguaje de los hombres
convertido en decadente armonía,
frágil e insaciable
me trenzo en letanía,
hago mi angustia palabra
alquimia secreta
que se bate en mi pecho
y se refrenda en este lecho
donde se posan las hojas caducas
que se pudren
en la tiniebla muda de mi sueño.

Paraíso o infierno,
verano o invierno,
cálido en su susurro
o apuñalado en tu seno,
como un enigma indescifrable
que se ahoga irremediable
en la noche devorada
que perturba ni almohada.

Y deja me decir
tú no sabes amar,
al menos como yo lo hago,
apacigua mi garganta
el oxígeno que aflora
en este trance de mi aurora
donde te escribo
en un impulso
casi convulso
mientras soy prisionero
de este beso de amaranta
que me sube del corazón
a la garganta.




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sábado, 19 de noviembre de 2016

Paloma blanca.



Paloma blanca que espero
dejar mensaje en mi cielo,
desierto errante
esencia invisible
verso venidero,
raudas alas extiendo
en esta fluctuación que no entiendo
donde avanza la nebulosa
con caricias piadosas
en el viento de mi renunciamiento.

Palabra enervada
en apacible filamento,
espera agazapada
y oculta en el pensamiento,
tensa espera
quebradizo equilibrio
secreta quimera

que en mi corazón vuela.


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domingo, 13 de noviembre de 2016

Rumores.



Rumores colmados de contornos
consumiéndome sin retornos,
hoy te necesito…
en el infinito de esta savia,
quiero pulirme en tu sustancia
caminar por las arterias del fondo
en la conjunción de tus orígenes
donde rojea el líquido de tu estirpe
y se azota el ahínco de mi deseo.

Rumores destilados en tu perfume
en la brisa que achica el tiempo
y hace frágil el sentir indemne
a esta orilla de mi cuerpo,
indóciles se precipitan los milímetros
en las miradas encontradas
ávidas de pasión,
fúlgidas se quebrantan las inercias
en el secreto que custodia la penumbra
cuando te revelas venusta y desnuda.

Rumores en el enjambre de las humedades,
mieles en la sed de las lenguas,
bodas de boca
sentires impacientes
cobijados en la conciencia
temblorosas de las mentes.

Rumores despertando en el crepúsculo
de este espacio compartido,
desnudo amanecer colgado
en el trapecio del deseo
donde los latidos tintinean al unísono.
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